COACHING Y PSICOLOGIA

Culpa o responsabilidad ¿Eres culpable o responsable?

¿Eres culpable o responsable?

Porque son dos conceptos que no van, o no deberían ir, de la mano.

Hacía tiempo que no escribía; he preferido vivir cada momento desde el último post esperando que la musa viniera a mi sin obligarla. He visto un vídeo esta mañana de Will Smith hablando de estos dos conceptos y quiero compartir con vosotros mi punto de vista.

La Culpa y la Responsabilidad tradicionalmente han sido utilizadas en las mismas frases, incluso de manera indistinta. En realidad, no debería ser así. Son dos conceptos que, aunque parecidos en apariencia, son radicalmente diferentes y lo son mucho más sus consecuencias.

La culpa es una emoción; una emoción que produce un conflicto por haber hecho algo que creemos que no deberíamos haber hecho o viceversa. La culpa nos lleva a ocupar el papel de víctimas en la situación y ese papel es un papel pasivo en el que no actuamos. Básicamente porque nos quedamos atrapados en el sufrimiento que implica y, normalmente, el auto castigo y las lamentaciones.

Sin entrar en credos o asuntos que no tienen que ver con Personología, sabemos que hay instituciones que han basado gran parte de su poder o influencia en este concepto, por el gran poder que tiene sobre las personas esta idea.

La responsabilidad, como veréis es bien distinta. Etimológicamente procede de “respon” y “habilidad“; es decir, la capacidad de responder a algo. Implica acción, avance y desarrollo.

En términos legales, se trata de la capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

Hay situaciones que no podemos evitar, posiblemente porque muchas de ellas no dependen directamente de nosotros. Sin embargo, sí que podemos decidir qué papel vamos a asumir, cómo vamos a responder, de qué manera queremos afrontar la vida desde el mismo instante en el que nos lo planteamos.

La culpa nos ancla al sufrimiento y a permanecer parados. No obstante, como emoción que es, creo que cumple su papel en determinadas situaciones en las que ha habido una consecuencia derivada de nuestra actuación (o ausencia de la misma). Trabaja desde la conciencia y las normas establecidas en la sociedad de no hacer daño a los demás y permite mantener cierto equilibrio.

Si partimos de la base de que la vida es cambio, es evolución para ser la mejor versión de nosotros mismos, para ser felices y disfrutar de nosotros mismos y de lo que nos rodea, creo que vale la pena que le demos una vuelta a cómo sentimos estas palabras.

¿Somos culpables o responsables? Ante situaciones con consecuencias desagradables para nosotros mismos o los otros, ¿Nos aferramos al sufrimiento desde el papel de víctimas o asumimos nuestra responsabilidad en la situación y nos ponemos en marcha para reparar los posibles daños?

Puede que hayan existido diferentes momentos en los que hemos actuado de manera diferente. Todo está bien si lo elegimos libremente y sabiendo realmente qué papel estamos ocupando en nuestra propia vida.

Recordad. Podemos tener un papel pasivo o activo en nuestras vidas y seguir construyendo nuestro camino. ¿Cual elegimos?

Un abrazo,

Helena