COACHING Y PSICOLOGIA

Azul

Por qué nos relaja tanto ver el mar? Es muy común, sobre todo en estas épocas del año, en zonas en las que podemos disfrutar de temperaturas cálidas ver personas sentadas simplemente contemplándolo. Contemplándolo recordando, imaginando, analizando o reflexionando.

Creo que parte de la magia está en la tranquilidad que transmite; en qué sepamos o sintamos que por muy fuertes que sean las olas y por mucho que dure el temporal, todo volverá a la calma.

En qué, a pesar de sentirnos pequeñitos, formamos parte de algo grande; algo grande que está bien, porque al final todo va a salir bien.

A pesar de poder creer que estamos solos, el ver tan lejos la línea donde se une con el cielo, hace que mantengamos la esperanza de que se cumplan nuestros sueños; sueños tontos o inalcanzables.

Es curioso ver esas caras hipnotizadas, tranquilas, aparentemente fuertes, a pesar de que es posible que en su interior estén librando la peor de sus batallas. Basta ese ratito de tranquilidad, de conexión, de liberar tensiones y energía, para levantarnos, sacudirnos la arena de la ropa, ponernos de nuevo la bambas y volver a la realidad.

Puede que incluso con más fuerza, más ilusión o más energía; o puede que no. Pero sí más relajados y habiendo disfrutado de pequeñas cosas.

Porque ahora está en calma; ahora es azul bajo un sol radiante; y al fin y al cabo, lo único importante es el ahora e ir construyendo futuro aprendiendo del presente.

Un abrazo,

Helena